Cambio de calendario en Cataluña: oposiciones antes del verano
En Cataluña, el Departament d’Educació ha decidido adelantar las fechas del proceso selectivo de 2026. El Director General de Profesorado anunció que las oposiciones al cuerpo de maestros comenzarán a principios de marzo de 2026 para poder tener las adjudicaciones de plazas antes de acabar junio, evitando esperar hasta julio. Este ajuste busca que los nuevos funcionarios en prácticas se incorporen con el curso escolar aún en marcha, agilizando la planificación del siguiente curso. Además, la administración catalana ha manifestado su voluntad de convocar oposiciones cada año en adelante, algo que de cumplirse ofrecerá más oportunidades regularmente a los aspirantes.
Por otro lado, se han aprobado más plazas que en años anteriores. El Acuerdo GOV/101/2025, publicado el 15 de abril de 2025, dio luz verde a 1.855 plazas docentes de reposición para las oposiciones de 2026 (946 plazas para profesores de Secundaria y 909 para maestros de Infantil y Primaria). Aunque la convocatoria oficial aún no ha salido, este número elevado de plazas indica la intención de cubrir vacantes y estabilizar las plantillas docentes. Hay que recordar que, tras finalizar los procesos excepcionales de estabilización de los últimos años, el sistema vuelve a basarse en el concurso-oposición ordinario regulado a nivel estatal. Esto supone retomar las pruebas clásicas eliminatorias en varias fases (tema escrito, supuesto práctico, programación y defensa oral), con un baremo de méritos preestablecido.
Debate en la Comunidad Valenciana: exámenes en septiembre de 2026
En la Comunidad Valenciana, la novedad más destacada es el retraso del calendario de oposiciones al mes de septiembre de 2026 para el cuerpo de Maestros. Tras barajar varias opciones, la Conselleria de Educación finalmente ha trasladado el inicio de las pruebas al mes de septiembre de 2026. El objetivo de este cambio es evitar que los exámenes coincidan con el final de curso, aligerando la carga de trabajo de los docentes y miembros de tribunales, y paliar los problemas de calor habituales de las oposiciones en junio. Con este nuevo calendario, la primera prueba (parte A teórica y parte B práctica) tendrá lugar en sábado, mientras que la segunda prueba (exposición de la programación didáctica) se desarrollará entre semana por las mañanas. La Conselleria ha asegurado que los aspirantes interinos dispondrán de ese día libre para realizar su defensa oral, y que los miembros de tribunal estarán exentos de sus funciones docentes para dedicarse exclusivamente a evaluar.
Otra novedad importante en Valencia es el volumen de plazas ofertadas. Está previsto que en esta convocatoria se oferten alrededor de 1.950 plazas para maestros, según la comunicación trasladada en mesa sectorial. No obstante, la decisión de posponer las pruebas a septiembre ha generado polémica. Sindicatos como CSIF han mostrado su rechazo a que las oposiciones se celebren a partir del 1 de septiembre de 2026, tal como figura en el borrador presentado, y han exigido que el proceso comience a finales de mayo como tradicionalmente. Argumentan que realizar los exámenes en septiembre podría retrasar un curso la incorporación de los nuevos maestros funcionarios, prolongando la interinidad y la inestabilidad un año más. Pese a las críticas iniciales, la Conselleria defiende que, tras negociar varias propuestas, esta opción de septiembre es la más equilibrada para no interferir en el final de curso actual y “garantizar un proceso más justo y equitativo” para los opositores y los centros educativos.
Para mitigar los inconvenientes del nuevo calendario, Educación ha introducido algunas medidas compensatorias en Valencia. Por ejemplo, se reducirá el número de tribunales (agrupando más plazas por tribunal) para unificar criterios de corrección, y a los miembros de estos se les reconocerán 100 horas como formación recibida y 30 horas como impartida por su labor. Asimismo, se ampliarán las causas de dispensa para no formar parte de los tribunales –por ejemplo, tener el destino de trabajo a más de 50 km de la sede de examen será motivo válido de excusa– con el fin de facilitar la conciliación y evitar sobrecargas de trabajo. Estas iniciativas pretenden responder en parte a las reclamaciones sindicales y asegurar las mejores condiciones posibles durante el proceso selectivo.
Criterios de evaluación y sistema de pruebas
Tanto en Cataluña como en la Comunidad Valenciana, las oposiciones de 2026 se regirán por el sistema nacional de ingreso docente vigente. Esto significa que se mantiene el modelo de concurso-oposición con pruebas eliminatorias, conforme al Reglamento determinado por el Real Decreto 276/2007. Es decir, el aspirante deberá superar cada fase (examen teórico, práctico y oral) para pasar a la siguiente, combinándose la nota de oposición con los méritos en la fase de concurso. Algunos colectivos de opositores y sindicatos han planteado debates sobre la conveniencia de reformar este sistema. De hecho, CSIF ha llegado a pedir que las pruebas dejen de ser eliminatorias, permitiendo a todos los candidatos realizar todas las partes y ser calificados en conjunto, aunque para ello sería necesario que el Ministerio modifique la normativa estatal. Por ahora, este cambio no se ha implementado, pero refleja una inquietud por hacer el proceso más justo y menos excluyente.
Otro aspecto en discusión son los criterios de evaluación y transparencia. Se demanda que las convocatorias incluyan rúbricas detalladas y criterios de corrección explícitos para cada prueba, de modo que los opositores sepan cómo se valorarán sus exámenes. En Cataluña, el Departament d’Educació publicó recientemente orientaciones sobre los criterios de valoración en las oposiciones docentes ordinarias, lo que sirve de guía a los aspirantes para entender qué espera el tribunal en cada ejercicio. En la Comunidad Valenciana, los sindicatos han insistido en la necesidad de garantizar el derecho a revisión del examen y una justificación razonada de las calificaciones, en línea con la transparencia que se aplica en las pruebas del alumnado. Estar atento a estos criterios –tanto los ya oficiales como los que se puedan anunciar en las convocatorias de 2026– será fundamental para enfocar bien el estudio (por ejemplo, saber cuánto pesa la prueba práctica en la nota final, o qué aspectos de la programación didáctica se valorarán más).
¿Cómo afectan estos cambios a la preparación del opositor?
Los cambios de 2026 en fechas y normativa inciden directamente en la planificación de los opositores actuales y futuros. En Cataluña, el adelanto de las pruebas a marzo supone preparar la oposición contrarreloj: quedan pocos meses hasta la primera prueba. DevoraOpos recomienda a los aspirantes catalanes comenzar cuanto antes un plan de estudio intensivo y estructurado. No conviene esperar a que salga la convocatoria oficial (prevista para finales de 2025) para arrancar, ya que en enero y febrero de 2026 muchos candidatos estarán ya realizando simulacros de examen y ultimando detalles. Es importante marcar objetivos a corto plazo, como tener el temario completo y los resúmenes listos antes de fin de año, y dedicar comienzos de 2026 a practicar la escritura de temas, la resolución de supuestos prácticos bajo tiempo limitado y la exposición oral.
En la Comunidad Valenciana, el horizonte de examen en septiembre de 2026 da más margen de tiempo, lo cual bien gestionado puede ser una ventaja. Los opositores valencianos dispondrán de varios meses adicionales para prepararse, pero esto exige mantener la motivación y la constancia en el largo plazo. Desde DevoraOpos aconsejamos dividir la preparación en fases: por ejemplo, aprovechar el otoño-invierno 2025/26 para cubrir todo el temario y teoría; usar la primavera y verano de 2026 para afianzar conocimientos, practicar casos prácticos y hacer simulacros tanto de la prueba escrita como de la defensa oral; y planificar repasos intensivos en las semanas previas a septiembre. Es crucial evitar caer en la procrastinación por la sensación de “tiempo de sobra” – un error común – estableciendo un calendario con metas intermedias (temas por semana, simulacros mensuales, etc.) para avanzar de forma sostenida.
Otra recomendación para los aspirantes valencianos es estar pendientes de la publicación de la convocatoria oficial entre septiembre y octubre de 2025 (según se ha propuesto) y de la posible negociación final de plazas y calendario. Conocer con certeza las fechas de examen (por ejemplo, si finalmente los exámenes escritos serán el 12 y 19 de septiembre de 2026, como se ha barajado) ayudará a programar descansos y simulacros en momentos adecuados. Asimismo, identificar qué especialidades se convocarán –algo en lo que ya trabaja el Departament en Cataluña– permitirá a cada opositor centrar esfuerzos en los contenidos relevantes de su especialidad.
Consejos finales para afrontar con éxito las oposiciones 2026
Para los opositores de 2026, la clave estará en la planificación estratégica y la adaptación a las novedades. Aquí resumimos algunos consejos finales:
- Infórmate por fuentes oficiales: Manténte al día con las publicaciones en boletines oficiales (DOGC, DOGV, BOE) y comunicados de las consejerías. Cualquier cambio de última hora en fechas, plazas o requisitos puede ser crucial. Seguir el blog de DevoraOpos i canales especializados también te ayudará a no perder detalle.
- Adapta tu estudio al calendario: Si opositas en Cataluña, ten en cuenta que las pruebas serán en primavera; organiza tu agenda para llegar a marzo habiendo cubierto el temario y con suficiente práctica. Si opositas en la Comunidad Valenciana, aprovecha el verano de 2026 para consolidar conocimientos y no descuides el ritmo durante el año adicional de espera. En ambos casos, simula las condiciones del examen real (hora, tipo de ejercicio, entrega manuscrita, etc.) para ganar confianza.
- Presta atención a los criterios de examen: Con las novedades sobre criterios de evaluación, es fundamental estudiar “con las reglas del juego” en mente. Por ejemplo, si sabes que la defensa oral tendrá un peso significativo, dedica tiempo a ensayar la exposición, controlar el tiempo y ajustar tu programación a la normativa vigente. Si se publican rúbricas de corrección, úsalas para autoevaluarte objetivamente o pide feedback a preparadores externos.
- Cuenta con apoyo y no te rindas: Los cambios en el sistema pueden generar incertidumbre, pero también oportunidades. Rodéate de un buen entorno de preparación; compartir dudas con compañeros opositores o contar con preparadores experimentados (como los de DevoraOpos) puede marcar la diferencia para mantener la motivación. Ante cualquier contratiempo o bajón, recuerda tus objetivos a largo plazo y sé flexible para reajustar tu plan sin perder de vista la meta final.
En definitiva, las oposiciones docentes de 2026 vienen con un panorama renovado: más plazas en juego, un calendario distinto y ciertas mejoras organizativas. Para los opositores actuales, comprender estas novedades y incorporarlas a su preparación es imprescindible. Desde DevoraOpos te animamos a ver el cambio como una oportunidad para destacar. Con dedicación, constancia y la estrategia adecuada, estarás preparado para afrontar las pruebas del 2026 con éxito y acercarte a la tan deseada plaza fija en la educación pública. ¡Mucho ánimo y a por todas!